El Gabinete Presidencia de la República de México ha emitido el pasado 17 de agosto de 2004 la decisión de premiar al creador de la tinta infalsificable, como a continuación se detalla.
El Instituto Nacional de Migración es una de las primeras instancias gubernamentales en utilizar una tinta especial que permitirá acabar con la falsificación de documentos oficiales y la venta clandestina de papeles apócrifos como pasaportes, títulos, cédulas profesionales, certificados, cartillas de servicio militar, facturas o credenciales.
Esta nueva tecnología fue diseñada por Filiberto Vázquez Dávila, investigador de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quien ganó el Premio Nacional de Química 2004 “Andrés Manuel del Río”, por crear este sistema de seguridad para los documentos.
El catedrático del IPN, quien ha dedicado más de 15 años al desarrollo de tecnología en el campo de la química orgánica, recibirá el máximo galardón otorgado por la Sociedad de Química de México, el 7 de octubre de 2004 en la ciudad de Mérida, Yucatán.
Filiberto Vázquez explicó a CRÓNICA que el desarrollo tecnológico para impedir falsificaciones fue creado con la misma técnica con la que elaboró hace diez años la tinta indeleble utilizada en los procesos electorales, la cual ha perfeccionado y vendido en varios países de Latinoamérica como Nicaragua, Honduras, República Dominicana y Guatemala para los comicios.
La patente de la tinta pertenece al IPN y ha sido comercializada en diversos países de Latinoamérica. En República Dominicana se han vendido más de 50 mil envases y en Nicaragua cerca de 12 mil.
El también Premio Nacional de Ciencias y Artes 2001, detalló que esta nueva tecnología es un compuesto químico que permite detectar los documentos apócrifos con características luminiscentes que no se observan a simple vista, funcionando de forma similar a la tinta que se utiliza en la producción de billetes o cheques.
El investigador refirió que los documentos que más se falsifican en México son pasaportes, títulos profesionales y permisos para uso de suelo, porque con las técnicas actuales, como la observación a simple vista o los sellos, es imposible detectar los papales apócrifos.
Tras 15 años de exploración en la materia, Filiberto Vázquez diseñó una fórmula química capaz de evitar la falsificación de documentos, mediante el proyecto denominado “Síntesis de iminas con propiedades luminiscentes a partir de la 2-Aaminopiridina”, que consiste en la composición de una sustancia que genera radiación no térmica, también llamados luminóforos.
Actualmente existen equipos de cómputo y escáneres altamente sofisticados, capaces de copiar casi a la perfección cualquier tipo de documento, pues generalmente la autenticidad se basa exclusivamente en el diseño; sin embargo, con tintas de seguridad como la que se fabrica actualmente en el IPN, la falsificación se dificulta e incluso puede eliminarse en su totalidad.
De acuerdo a los resultados obtenidos hasta el momento, el compuesto químico desarrollado en el Politécnico cumple con las expectativas, pues al aplicar esta tinta en un documento, puede detectarse inmediatamente y con exactitud si el documento es apócrifo o no, ya que la tinta emite una luminiscencia especial.
La eficacia de la tinta indeleble, inventiva del científico, ha sido comprobada y corroborada en naciones como Nicaragua, Honduras, República Dominicana y Guatemala; mientras que Venezuela y Bolivia estudian la posibilidad de formalizar la compra del pigmentador.
Para hacerse acreedor al Premio Nacional de Química, su labor científica fue evaluada por un jurado calificador integrado por representantes de la Presidencia de la República, la Secretaría de Economía, la Asociación Nacional de la Industria Química, las cámaras nacionales de la Industria de la Transformación y Farmacéutica.
Además del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Colegio Nacional de Ingenieros Químicos, los institutos Mexicano del Petróleo y de Ingenieros Químicos, así como de la Sociedad Química de México.
Filiberto Vázquez Dávila es ingeniero Bioquímico egresado de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, cursó estudios de posgrado en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y posee el grado académico de Maestro en Ciencias con especialidad en Química Analítica y desde hace 37 años funge como investigador y profesor titular “C” de la ENCB.
Un estudiante ideó la nueva tecnología
El Instituto Politécnico Nacional emitió un comunicado el pasado 22 de julio, en donde dio a conocer que mediante el asesoramiento de Filiberto Vázquez Dávila, creador de la tinta indeleble, un estudiante del IPN desarrolló la tinta especial que evita la piratería de documentos oficiales.
Ángel Baena Domínguez, alumno de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), trabajó en un compuesto químico para hacer tintas con características luminiscentes, que se identifica con una tonalidad y característica específica que no se observan a simple vista.
El Premio Nacional de Química 2004 “Andrés Manuel del Río” se otorga anualmente desde 1964 por la Sociedad Química de México para reconocer la labor realizada por quienes hayan contribuido de manera extraordinaria al desarrollo de la química.